Madrugamos y alquilamos un taxi que nos llevó por el Valle de Urubamba, con un paisaje de ensueño, hasta Las Salinas de Maras con más de 3 mil pozas, de diversos tamaños y dimensiones que se llenan de agua salada que mana de una fuente de Qoripujio.
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A siete kilómetros de Maras, se encuentran los restos arqueológicos del distrito de Moray. Un laboratorio agrícola que recrea, a través de un complejo sistema de terrazas circulares, las variables climáticas de las diferentes áreas de cultivo de Valle Sagrado. Moray está formado por cuatro andenes circulares a manera de un cráter artificial, donde culturas preíncas habrían cultivado variedades de maíz.
Volvimos a Ollantaytambo a través del Valle de Urubamba para coger el tren que nos llevaría hasta Aguas Calientes.
Nos alojamos en un hotel precioso en el centro e Aguas Calientes, el hotel Mapi.
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